Los Tribunales reanudan hoy la actividad después de la feria invernal de dos semanas. El receso dio respiro a la crisis que afecta a la institución desde comienzos de este año, cuando la Justicia Federal le giró una denuncia contra Alejandro Noguera, fiscal de la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Instrucción. A posteriori y por causas distintas o relacionadas, aparecieron nuevas acusaciones penales contra los fiscales Guillermo Herrera y Arnaldo Suasnábar, y los jueces Juan Francisco Pisa y Marcelo Mendilaharzu. Todas estas presentaciones tramitan en la Fiscalía de Diego López Ávila, quien ha de resolver si solicita o no la investigación jurisdiccional.
En paralelo, la Corte Suprema de Justicia de Tucumán ordenó la apertura de un sumario administrativo contra Herrera, luego de que una auditoría revelara abundantes anomalías en procesos objetados por el Colegio de Abogados de la Capital. La pesquisa interna está a cargo de la fiscala Juana Prieto. Herrera a continuación dijo a la prensa que un vocal de la Corte había intentado “torcer” la investigación de la causa “Delgado”. Tal denuncia mediática quedó en manos del fiscal Washington Navarro Dávila.
En el último día hábil del primer semestre, Herrera cumplió una promesa mediática y se denunció a sí mismo en la Legislatura. No hay antecedente de una decisión semejante. Antes, el ciudadano Walter Fabián Delgado había pedido la destitución del fiscal cuestionado ante la comisión de Juicio Político del Poder Legislativo.
Como si todo ello fuese poco, la Asociación de Magistrados de Tucumán (AMT) se sumó a la crisis con una denuncia contra Luis Lezana Flores, jefe de los auditores penales de la Corte y uno de los fiscalizadores de Herrera. Disconformes con esta decisión, al menos 40 jueces abandonaron el gremio y cuatro dirigentes dejaron la comisión directiva que preside el defensor Roberto Paz.